No, ese no.
El ingeniero.
Ahora sin coñas.
Venía a mi mente estos días López de Arriortúa. ¿Os acordais? El que revolucionó la fabricación del automóvil.
Y todo al hilo de lo que va a hacer Francia con el stock de vacunas de la gripe A sobrantes, que no son pocas. Y sin saber que pasará con todas las que han sobrado aquí.
Entre otras medidas, López, que bajaba a fábrica con el mono con asiduidad, apretó las clavijas a los proveedores, eliminó los stocks, y exigía que le suministrasen en vivo y en directo, demostrando quien manda en las compraventas...El que compra.
¿No hay un SuperLópez en la sanidad pública que meta en vereda a los poderosos de la industria? Sólo por comentarlo

