Donde dije digo digo Diego. Bueno, no lo digo yo, lo dicen los sabios. En el número de Nochebuena del NEJM, la biblia del avance del saber médico, Partridge y Winer comentan el artículo demoledor de recomendación del Preventive Service Task Force para los norteamericanos (Ann Intern Med 2009; 151:716-26). y los artículos que le siguen (727-37 y 738-47). Aunque defienden la mamografía como lo mejor que tenemos para el diagnóstico temprano, echan un jarro de agua fría sobre la mamografía en la década de los 40. El beneficio absoluto es muy limitado. Hay que revisar durante diez años a 1.900 mujeres para prevenir una sola muerte por cáncer de mama, y el coste es un 60% más de falsos positivos y biopsias innecesarias que si se comienza el plan a los 50 años.
A continuación en el mismo NEJM, otro artículo de opinión (de Truog), sobre el mismo tema, afirma: "La mamografía de screening para mujeres en los cuarenta es claramente efectiva. El problema es que el beneficio es tenue y caro." Habla de 680.000 dólares por año de vida de calidad ganado (QALY), frente a los 35.000 dólares que cuesta cada QALY con el programa actual. Amigos como son de los ejemplos gráficos, afirman que hacerse mamografías durante esa década alarga la vida una media de 5 días, ventaja que se pierde si se anda en bicicleta sin casco 15 horas o con casco 50 horas.
Pero reconocen todos que a la que le toca, son todo ventajas. Como en la lotería. O en la estadística. Si yo tengo dos pollos y tu ninguno, la media es uno cada uno. Moraleja. Lo que yo proponía al principio, y que nadie parece escuchar: Revisemos cómo llegan y qué pasa con las mujeres reales de nuestro actual programa, para saber en nuestro medio qué podemos ganar y a qué precio. Antes de embarcarnos en discutibles ampliaciones de gasto. Salvo que lo que subyazca sea una bolsa de votos, o un motor personal de una jóven VIP de nuestra política loco-regional, que ha pasado por ese calvario y que tiene más del 99% de probabilidades de estar curada de ese cáncer de mama que se trató. Entonces, con todos los respetos, no he dicho nada y seguiré pagando mis impuestos sin rechistar.
