domingo, 27 de septiembre de 2009

Yondelis


Me llega información nueva desde Oncoblog (gracias, Bulbul) http://oncoblog-bulbul.blogspot.com/

Un fármaco "nuevo" contra el cáncer, desarrollado por la empresa española Pharmamar, filial de Zeltia, presididos por D.José Mª Fernández Sousa-Faro (www.pharmamar.com). Llevan tiempo intentando sacarle al mar la cura contra el cáncer, y cotizan en bolsa con notables oscilaciones. De haber podido, habría comprado acciones suyas, tal es mi fe en la mar.

Este fármaco es activo, sin ser la panacea, contra sarcomas de partes blandas, más bien raritos. Buscando una rentabilidad mayor, perseguían que se les aprobase en cáncer de ovario. El trabajo positivo que lo apoya , sin ser tampoco la panacea, fue rechazado por la FDA. Bajaron las acciones que no había comprado, y el futuro del grupo se ponía muy negro. (http://www.finanzas.com/noticias/empresas/2009-09-24/201888_rechazo-medicamento-contra-cancer-cumplia.html)

Y ahora va la EMEA, organismo regulador para Europa, como la FDA para los USA, y lo aprueba contra todo pronóstico

Sube el valor en bolsa de las acciones que no había comprado. Pero me alegro por Pharmamar y espero que siga poniendo en el mercado novedades de esa línea de investigación de productos marinos tan fructífera. Aunque nunca podrá contra las grandes.

Zorionak

Gripe A v2.0




Leo con regocijo la referencia que hace Bulbul en su Oncoblog acerca de la carta abierta de Mónica Lalanda a la ministra de sanidad, publicada en diversos medios y que no me resisto a copiar.

Con la venia, Doc Bulbul:
"Señora ministra de Sanidad, escúcheme usted:
Por Mónica Lalanda: 9 de septiembre de 2009.- Señora ministra, le propongo que sea usted la primera española que se vacune contra la gripe A. De hecho, con este despropósito llamado autonomías, si se vacuna usted y toda la cartera de gente que nos gobierna en España, el grupo control sería lo suficientemente grande como para sentirnos todos más seguros.
Verá usted, le agradezco que me haya colocado a la cabeza de los grupos de riesgo y que tenga usted tantísimo interés en que no me coja la gripe. Entiendo que usted me necesita para que el sistema de salud no se colapse; sin embargo, es una gran pena que al igual que usted se preocupa por mi salud y de repente me valore como un bien nacional, no se preocupe por mi situación laboral. La invito a que venga a ver mi contrato o el del resto de los médicos en este país. La gran mayoría trabajamos con contratos que en el resto de la Europa antigua serían una vergüenza. Señora ministra, yo no me voy a vacunar. El virus no ha acabado de mutar y a partir de la última mutación deberían pasar seis u ocho meses para elaborar susodicha vacuna. Es decir, la vacuna que nos proponen no puede ser efectiva. En cuanto a su seguridad, ya tenemos la experiencia de vacunas para la gripe fabricadas con prisas; se usan adyuvantes peligrosos para poder poner menor cantidad de virus. Francamente, yo prefiero tener mocos tres días que sufrir un Guillain-Barré. Señora ministra, a mí no me gusta ser un conejo de indias. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la UE "espera a saber cuáles son los efectos de la vacuna en los adultos sanos para detectar posibles consecuencias adversas". Mire usted, casi que no. Prefiero que se la ponga usted y me lo cuenta.
Señora ministra, se les está marchando el asunto de las manos. Está ya más que claro que este virus, aunque muy contagioso, es muy poco agresivo y más del 95% de los casos cursa de manera leve. Se espera un máximo de 500 fallecimientos frente a los 1500 a 3000 que provoca la gripe tradicional. Mientras tanto, usted está permitiendo un despilfarro de recursos inaceptable. Muchos hospitales en el país están siendo objeto de cambios arquitectónicos absurdos e innecesarios para prepararse para una hecatombe que ya sabemos no va a ocurrir. Se han gastado ustedes 333 millones de euros en esta pandemia de color y fantasía. La letalidad del virus es del 0.018%, francamente irrisoria.
Señora ministra, déjeme que le recuerde que la gripe A ha matado de momento a 23 personas y que tiene una tasa de incidencia de 40-50 casos por semana y 100.000 habitantes. Sin embargo, el tabaco produce en España 40.000 muertes al año y 6.000 por tabaquismo pasivo. Eso sí que es una pandemia, pero usted prefiere ignorarla. Es un tema menos atractivo y que le crearía multitud de enemigos. De los 447 muertos en las carreteras españolas en 2008, ni hablamos, que no es de su cartera.
Señora ministra, explíqueme por qué tiene usted el Tamiflú bajo custodia del ejército. La eficacia de los antivirales en esta gripe es dudosa y de cualquier manera lo único que hace es reducir en un ratito la duración de los síntomas y con efectos secundarios no despreciables. Cualquiera diría que guarda usted bajo siete llaves la cura contra el cáncer o la peste bubónica. Ponga el fármaco en las farmacias que es donde debe estar y déjese de fantasías más propias de Hollywood. Alternativamente, haga algo sobre la patente del osetalmivir y permita que lo fabriquen otras compañías farmacéuticas, así no hay agobios de restricciones.
Señora ministra, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud ya se han patinado en ocasiones anteriores. Cuando la gripe aviar, predijeron 150 millones de muertos que al final quedaron en 262 fallecimientos. Se han vuelto a equivocar, no importa. Lo importante es parar la locura en la que estamos montados y esa, señora Jiménez, es responsabilidad suya.
Señora ministra, aquí una es una cínica por naturaleza. Demasiada gente se lleva tajada en este asunto. No sólo los fabricantes de las vacunas y los antivirus sino los que hacen las mascarillas, los de la vitamina C, los del bífidus activo, los fabricantes de ventiladores artificiales y pulsioxímetros, los de los pañuelos desechables, los productos de desinfección de manos, hasta los presos con enfermedades incurables que quieren aprovechar para marcharse a casa. Sin embargo, no me negará tampoco que la pantalla de humo les ha venido al pelo a su gobierno ahora que la crisis sigue su marcha, desempleo tiene niveles históricos, nos suben los impuestos, sube el IRPF y baja el PIB. Una casualidad, supongo.
Señora ministra, una cosilla más. Si tengo que ver muchas más fotos suyas a media página con mirada astuta, trajes sexis y poses de modelo.... ¡me va a dar algo!
Mónica Lalanda ha pasado los últimos 16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias en Leeds (West Yorkshire). En la actualidad trabaja en la unidad de urgencias del Hospital General de Segovia, participa en varias publicaciones inglesas y también ilustra libros y revistas con viñetas médicas. "

Puesto a verificar la carta, me encuentro que sí, que fechada el 9-9-9, sale en http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/09/09/profesionsanitaria/1252480602.html

También me encuentro a un agresivo crítico, Higinio Jimenez, digo Laserna Plaza (http://www.medbook.es/profiles/blog/show?id=2664187:BlogPost:52397&page=1#comment-2664187_Comment_52569), que la pone pingando.

En todo caso me declaro más cercano a Mónica. Y eso que mis condiciones laborales en la Sanidad Pública sospecho que son infinitamente mejores que las de la Dra Mónica.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mondo lirondo



Si no decimos esfera del mundo, sino bola del mundo, ¿no habría que decir blogobola en vez de blogosfera?

Primer factor


(imagen tomada de http://salud-natural-informacion.blogspot.com/2008/02/la-engaosa-industria-farmacutica.html)




Por alusiones, la mayor parte del aumento de presupuesto es para...La industria!!





También de mi Master (y ya dejo de dar la tabarra con el susodicho):
"El desarrollo de las tecnologías médicas. Los cambios tecnológicos son considerados cada vez más como el factor principal del incremento de los presupuestos. El problema se debe en parte a la ausencia hasta tiempo muy reciente de una evaluación sistemática de las tecnologías, de tal forma que se pueden adoptar sin que en todos los casos los pacientes experimenten una mejoría de los resultados. Podrían citarse numerosos ejemplos de tecnologías que fueron admitidas ampliamente antes de ser retiradas cuando se descubrió su nocividad o su falta de eficacia. Ante este escenario, se plantea la cuestión de si, con ese nivel de participación, los cuidados sanitarios han desplazado a otros gastos públicos importantes, a lo que se une la evidencia de que en los países desarrollados no basta con gastar más en cuidados sanitarios para alargar la vida. Especialmente porque no se dispone de ninguna relación nítida entre los gastos sanitarios y la esperanza de vida, lo que ha llevado a reorientar a las políticas de salud hacia dos conjuntos de factores ligados entre sí. Los primeros son de orden medioambiental (vivienda, tráfico, condiciones de trabajo y de empleo y, sobre todo, distribución de la renta), mientras que los segundos están ligados a los modos de vida (consumos no saludables, régimen alimenticio, y accidentes). No obstante, esta evidencia no significa que las prestaciones sanitarias no desempeñen un papel esencial en la mejora de la calidad de vida, pero sí a plantear la conveniencia de redirigir el gasto sanitario hacia políticas de fomento y promoción de la salud, en especial las que se concretan en la creación de un medio ambiente más sano, en las políticas de lucha contra la pobreza y el desempleo, y en aquellas que sirvan para adoptar modos de vida más saludables." Lo dice: PEDRO A. TAMAYO LORENZO.
Departamento de Economía Aplicada y Gestión Pública.
Facultad de CC. Económicas y Empresariales.
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Madrid

Cuanto mayores, mejor



En el mismo Master sale la buena noticia: ¿Cómo pagamos si la Sanidad si la población es cada vez mayor y consume más recursos?.
Por una parte es cierto que a más mayores, más gasto: "El envejecimiento de la población constituye el segundo factor del incremento de los gastos sanitarios. Es una de las evidencias
aceptadas en el ámbito de la Economía de la Salud que los gastos médicos representan para los hombres de entre 65 y 74 años más del triple de los destinados a los hombres de entre 15 y 44 años. Además, los gastos se duplican para los hombres mayores de 75 años en relación con el tramo de edad 65-74 años, a lo que hay que añadir que alrededor de la quinta parte de los gastos sanitarios se destina a personas que se hallan en su último año de vida."

Pero por otra: "Ahora bien, cada vez cobra más peso otra evidencia que sirve como eje de muchas de las propuestas recientes de cambio en el esquema asistencial: que al contrario de lo que se suele pensar, los costes sanitarios que suponen las personas que mueren a los 80 años o más sólo representan un 80 por ciento de los costes que suponen los de quienes fallecen entre los 65 y los 79 años, y que estos costes se concentran en su mayoría en los sectores de hospitalarios y de la atención domiciliaria. Es decir que son los más jóvenes de los ancianos los que se benefician de cuidados caros de alta tecnología. De confirmarse esta hipótesis, podría pensarse que, al retrasar la muerte más allá de los 80 años, se podrían reducir los gastos sanitarios."

Los mayores de ochenta no sólo han gastado menos que el resto de los ancianos que se quedan antes, sino que además, cuando se ponen a gastar, gastan menos!!

Así, que ya sabéis, amigos y enemigos. A sobrevivir hasta los ochenta y más allá...

Gerente, go home





Qué sorpresa. Casi acabando mi Master de Gestión Clínica y Dirección Médica, de la Escuela Nacional de Sanidad, con el examen final pasado mañana, descubro con asombro lo siguiente:



Y en el texto nos explica lo que ya suponíamos, pero nadie nos había explicado. Que Osakidetza está siguiendo un modelo obsoleto de gestión, eso sí, muy jerárquico y poco participativo.

Aunque volveré a pedir a Osakidetza una ayuda económica para pagar el dichoso master, nada barato, oiga, no cuento con que se me subvencione. Es lo malo de ir por libre. Lo bueno es que uno puede ser sincero. Así que aprenderé mucho para mí. Y remitiré una copia de los ocho libros que llevo estudiados a Servicios Centrales de Osakidetza. Por si le puede servir a alguien para algo. Supongo que a los gerentes, no...

Tabaco v2.0




Pasamos un sábado estupendo en Donosti a pesar de la lluvia. Ya saben allí la ciudad tan maravillosa que tienen (no parezco bilbaíno, hablando maravillas de Donosti). Pisamos la alfombra roja, y nos fuimos a comer a un sitio en el puerto. Arroz con bogavante de primera. Según llegamos, solitos en el sitio, todos los ventanales abiertos, un sitio bucólico. Pero...
empezaron a llegar grupos. Sobre todo mujeres. Cerraron los ventanales, es cierto que hacía fresco. Pero se pusieron a fumar. Todas a la vez. Sin parar. Cuando casi no conseguíamos ver ni el plato, nos fuimos a por el postre a una pastelería del Boulevard.
El delito es que el local estaba lleno de niños pequeños, muchos de sillita. Y digo yo, con lo que sabemos del asunto: En vez de prohibir fumar, que no convence ni a fumadores ni a hosteleros, y parece que no avanzamos por ahí, no sería más lógico prohibir ya el acceso a restaurantes y bares a los menores, como se les prohibe el acceso a los bingos y salas de juego. Con esas, ya veríamos como cambian los restaurantes si les vuelan las comidas familiares.
Señores políticos, legislen ya, que no se oye.

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