martes, 5 de enero de 2010

Superlópez




No, ese no.

El ingeniero.

Ahora sin coñas.




Venía a mi mente estos días López de Arriortúa. ¿Os acordais? El que revolucionó la fabricación del automóvil.

Y todo al hilo de lo que va a hacer Francia con el stock de vacunas de la gripe A sobrantes, que no son pocas. Y sin saber que pasará con todas las que han sobrado aquí.

Entre otras medidas, López, que bajaba a fábrica con el mono con asiduidad, apretó las clavijas a los proveedores, eliminó los stocks, y exigía que le suministrasen en vivo y en directo, demostrando quien manda en las compraventas...El que compra.

¿No hay un SuperLópez en la sanidad pública que meta en vereda a los poderosos de la industria? Sólo por comentarlo

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues no parece, ni en sanidad ni en el resto de la administración, donde priman los comportamientos ovinos (con todos mis respetos para estos animales)
Por cierto Ramón, veo que el aumento de comentarios te ha dado marcha. Me alegro.
Saludos
Mafalda

Lis Ensalander dijo...

En el tema de las vacunas hay mucha letra pequeña. Compra masiva sin condiciones, exención de responsabilidades si hay efectos adversos ....
Yo creía que las vacunas eran inodoras pero estas huelen

gourmet-image dijo...

Hola Ramón, maestro.Interesante la reflexión. En Navarra, han "pasado" de la vacuna el 60 por ciento de los "grupos de riesgo".

Yo piqué, me la puse y la vacuna pasó por mí: 38 ºC y unos dolores musculares terribles. Tres días arrastrá.

Ramón dijo...

Estuve en una charla fantástica del Dr Aróstegui, pediatra de Basurto. Nos dejó muy claro que la vacuna es útil y segura. Esto es, que funciona y no tiene peligros. El problema es que para la birria de enfermedad que ha resultado ser (ojo, sin minimizar que podría haber sido una muy gorda), casi es mejor pasarla que vacunarse.
El problema es de economía y de logística. Vamos, de Gobierno.
Salud

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